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ENTRE EL CLAVEL Y LA ESPADA, Rafael Alberti, Tejiendo versos desde el exilio.

ENTRE EL CLAVEL Y LA ESPADA, Rafael Alberti, Tejiendo versos desde el exilio.

Las “VENTANAS” de Alberti

Rafael Alberti II – Muelle del Reloj

ENTRE EL CLAVEL Y LA ESPADA (1939-1949)

Radio Eterogenia – Córdoba – Argentina

3 de junio de 2019

 

Una tarde más desde Orihuela TEJIENDO VERSOS DESDE EL EXILIO para Radio Eterogenia en Cordoba-Argentina. Hoy os traigo retazos de la vida y obra de Rafael Alberti desde la CASA MUSEO MIGUEL HERNÁNDEZ, la casa del poeta del pueblo.

El poeta gaditano muy joven, enfermo de tuberculosis, se traslada a Madrid con su familia. En la capital de España echaba de menos la mar de la bahía de Cádiz y su tierra de sol intenso, como refleja en su libro Marinero en tierra, Premio Nacional de Poesía en 1925. A finales de la década de los años veinte comparte una amistad intensa con Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luis Buñuel en la Residencia de Estudiantes.  En 1927 forma parte de la brillante generación de escritores republicanos unidos en el homenaje a Gongora.

Alberti después de varias crisis existencialistas, fue becado junto a Mª Teresa León con el objeto de estudiar los movimientos teatrales europeos en la antigua Unión Soviética. “Allí conocí a Piscator, gran director de escena, y a Bertolt Brecht… y a muchos más artistas, escritores e intelectuales que el nazismo arrojó de Alemania”. A su regreso Alberti asumió una activa militancia política en el Partido Comunista de España. Participó en las revueltas estudiantiles, apoyó el advenimiento de la República Española y su poesía se transformó en una herramienta para cambiar el mundo. Junto a su compañera del alma Mª Teresa León funda la revista literaria Octubre dando voz a escritores de su tiempo.

Rafael Alberti participó junto a Miguel Hernández y otros destacados escritores, músicos y artistas en las Misiones Pedagógicas organizadas por el gobierno de la II República para difundir la cultura en distintos lugares de España mediante recitales, proyecciones de cine, representaciones teatrales, conciertos, etc. Su militancia y compromiso político le obligaron a exiliarse. Pasó casi la mitad de su vida en el exilio y gran parte de su producción literaria fue editada en el extranjero.

Hoy el Foro Social de Orihuela, en la voz de mi compañero Santiago y Pepe, os traemos los versos de El Muelle del Reloj, poema publicado con el número 19 en el apartado EL TORO EN EL MAR (Elegía sobre un mapa perdido), que forma parte de la colección de poemas ENTRE EL CLAVEL Y LA ESPADA (1939 – 1040), incluido en el libro POEMAS DEL DESTIERRO Y LA ESPERA.

Uno de los refugios de Rafael junto a M. Teresa en el exilio es la casa de Pablo Neruda y Delia del Carril en París, donde preparaban el embarque de 2.000 exiliados españoles a tierras chilenas en el barco Winnipe. Viven cerca del cauce del Sena, y Alberti se queda impresionado del agua turbia y mal oliente del “río de Francia”, que le lleva a recrear la atmosfera de podredumbre que vive la España desolada por la guerra civil en la metáfora: “una niebla caporal de tabaco”, con el color marrón y negro del toro y el “verde ricino” como claro referente a las purgas que sufren, en aquellos años, muchas mujeres y hombres de España. El agua del Sena va “moviendo escombros tristes, arrastrando ruinas” y desemboca en “una mar sin barcas”, como claro exponente del dolor que siente el poeta por tantos muertos olvidados en las cunetas de los pueblos de España.

La estructura del poema Muelle del Reloj, consta de un estribillo de dos versos que cierra cada una de las cuatro estrofas que conforman el poema en clara referencia a la soledad que siente Alberti estando lejos de su tierra.

Mis ventanas

ya no dan a los álamos y los ríos de España.

Los versos de El Muelle del Reloj evocan el olor y el color del sufrimiento de tanta gente que se quedó en España, unido al sentimiento de rabia y frustración en lo más profundo del alma del poeta gaditano.

A través de una niebla caporal de tabaco

miro el río de Francia

moviendo escombros tristes, arrastrando ruinas,

por el pesado verde ricino de sus aguas.

…………..

Quiero mojar la mano en tan espeso frío

y parar lo que pasa

por entre ciegas bocas de piedra, dividiendo

subterráneas corrientes de muertos y cloacas.

………….

Miro una lenta piel de toro desollado,

sola, descuartizada,

sosteniendo cadáveres de voces conocidas,

sombra abajo, hacia el mar, hacia una mar sin barcas.

………….

Desgraciada viajera fluvial que de mis ojos

desprendidos arrancas

eso que de sus cuencas desciende como río

cuando el llanto se olvida de rodar como lágrima.

Mis ventanas

ya no dan a los álamos y los ríos de España.

Una constante en la poesía de Alberti es el tema de la muerte y los muertos insepultos a los que se suma la muerte de muchos amigos muertos en el exilio. Como los versos dedicados a Pedro Salinas haciendo referencia también a la muerte de Machado, García Lorca y M. Hernández: “¡Qué dolor que te hayas ido, / sin haberte visto, / como yo hubiera querido! / Amigo. / Antonio se fue. Y se fueron / también Miguel y Federico. / Con ellos tú también ahora. / Amigo.”

Alberti encontró en su exilio apoyo de muchos escritores, intelectuales y creadores, que le ayudaron a superar su dolor junto a Mª Teresa León. Siempre con la esperanza de volver a España y muy agradecido a las personas que le ayudaron a seguir viviendo a pesar de la adversidad y el dolor intenso de saber que España, esa “piel de toro” desgajada, seguía sufriendo las represalias de una dictadura.

Muchas mujeres y hombres se quedaron en el camino y la depresión, la enfermedad y la muerte acabó con su vida. Otros se quedaron sufriendo la persecución policial, la tortura y la cárcel. Son muchas las viudas y los huérfanos que fueron capaces de resistir en su tierra donde prevalecía el silencio y el luto. Otros lejos de España, aprendieron a sobrevivir y resistir lejos de su patria, alimentando su creatividad, superando el frío que genera el miedo, el hambre, la soledad, la rabia y la añoranza de volver a su país.

Escribe Alberti en LA ARBOLEDA PERDIDA, una pequeña biografía de su vida en el exilio: “cuando llegué a París mi estado espiritual era negro, desesperado (…). Apoderándose de nosotros, los recién exiliados españoles, el túnel de la más tremenda incertidumbre. En Francia no había escrito aún ninguna poesía (…) pero una de aquellas noches, de las más solitarias, poseído de no se que extraños impulsos, comencé a escribir una canción, cuyo comienzo era “Se equivocó la paloma. / Se equivocaba. / Por ir al norte fue al sur…”, cuando llegué al final me quedé sorprendido: “Ella se durmió en la orilla. / Tú en la cumbre de una rama.” No comprendía yo cómo en aquel sumergido estado de angustia en que me hallaba me había podido salir una canción como aquella. La leí, la releí, no hallándole ni el más remoto rastro del estado que me invadía”.

Manuela García Gómez

Presidenta Foro Social Orihuela

Relato de: Pepe Sebastian / Santiago Sebastián

Bibliografía:

  • POEMAS DEL DESTIERRO Y DE LA ESPERA, publicado por Espasa-Calpe en Madrid en 1976, con selección y prólogo de J. Corredor-Matheos.
  • El mundo poético de Rafael Alberti. Biblioteca Románica Hispánica, Editorial Gredos. Madrid. 1975.
  • Francisco Esteve. Miguel Hernández de la A a la Z. Diccionario temático hernandiano. Editorial Fragua. Madrid 2010.
  • Poesías Completas. 998 Buenos Aires.

Sitografía

  • Revista “Triunfo”, nº 553, Antonio García Rayo. Madrid, 5 de mayo de 1973.
  • EL PAÍS. Tribuna: LA ARBOLEDA PERDIDA. Entre el clavel y la espada. Rafael Alberti. 21 julio de 1985.
  • DIARIO DE ALMERIA. Juan José Ceba. La voz de Miguel Hernández.
  • El espectador, cultura. Juan Miguel Hernández. Alberti: Nostalgia, exilio y revolución. 2 de julio de 2017.
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