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Radioteatro El Mar y la Serpiente de Paula Bombara.

Radioteatro El Mar y la Serpiente de Paula Bombara.

El programa de literatura, Tinkuy, encuentro con libros, que se produce en Buenos Aires, se emite los martes a las  las 22hs en AM 1420 Radio Dime o por internet en www.radiodime.com.ar 🙌🎙📠

En esta oportunidad, recortamos un fragmento del programa, en el cual interpretaron un texto del libro El Mar y la serpiente de Paula Bombara, es la primera novela de la escritora argentina. En ella se narra en primera persona la experiencia de una niña pequeña cuyos padres son secuestrados por la dictadura argentina.

—¿Por qué esperaste hasta ahora para contarme todo?
—…
—¿NO PODÍAS CONTÁRMELO ANTES?
—No me grites.
—…
—Te lo conté cuando pude hacerlo.
—¿Tuviste que esperar a que yo te preguntara?
—Sí. Antes no estaba segura. Pensé que cuando me preguntaras ibas a estar preparada para la respuesta. Antes no pude, no sabía cómo.
—¿Por qué?
—Hija. No es fácil.
—¡Ya sé que no es fácil! ¡YA SÉ QUE NO ES FÁCIL!
—Bueno, basta. No me grites. Así no podemos hablar.
—Pero mamá…
— …
—Pasaron ocho años…
—Hija, recién ahora me preguntaste.
Recién ahora pregunté recién ahora ¡claro! recién ahora pero si no se me ocurría recién ahora andá a saber cuándo
me enteraba qué bronca ¡qué bronca! ¿y cómo es que no me acuerdo nada? Pero yo sabía que me ocultaban algo ¡yo
sabía! y ahora que tiene que seguir en secreto qué voy a hacer cuando me pregunten por papá ¿qué voy a decir?

Odio el día del padre lo odio ¿para qué me hacen hacer la bufanda para papá? ¿el dibujo para papá? ¿el cenicero para papá? ¿no saben que no tengo? y odio cuando dicen regaláselo a tu abuelo o a tu tío o al papá de tu hermanita como si fuera todo lo mismo pero ¡no es lo mismo! encima con todo lo que me está pasando ¡más lo odio! No voy a hacer la bufanda. NO. No la voy a hacer no la voy a hacer que me pongan insuficiente, total…

—No me acuerdo.
—¿No te acordás nada de nada?
—No…
—¡Pero vos estuviste ahí!
—¿Con vos?
—¡Sí! ¿No te acordás de los hombres intentando agarrar a Pamina?
—No…
—¿Nada, nada?
—…
¿Y ella qué? ¿Ella se acuerda de todo? ¿Por qué me tengo que acordar? No me acuerdo de ningún tipo agarrando a
ninguna gata de ningún tigre de peluche de ningún viaje con los abuelos no, me acuerdo de nada de nada de nada de nada de nada de nada.
—¿Pero te acordás de que nos secuestraron?
—No, mami, no…

—Má…
—Decime.
—¿Por qué desapareció mi papá?
—Ya te conté.
— …
—Éramos militantes… muy jóvenes… queríamos cambiar las cosas.
—…
—Él se arriesgó, se fue a repartir unos volantes un día peligroso.
—….
—Yo intenté que no se fuera. Me paré delante de la puerta y no lo quería dejar salir. Pero tu padre era demasiado
responsable. Me dijo, les dije a los compañeros que voy a ir y voy a ir.
—…
—Y se fue…
—…
—¿Y vos? ¿qué hiciste?
—Me volví a acostar.
—…
—Se fue recontra temprano… Tardé una eternidad en dormirme y cuando me dormí soñé que lo secuestraban y me
desperté gritando.
—….
—Pensé que mi grito te había despertado. Fui a verte y vos seguías durmiendo.
—…
—Me hice unos mates y me senté a esperar.
—¿A esperar?
—Sí.
—…
—Con tu padre habíamos dicho que si él no volvía para las diez, que me fuera con vos a lo de tus abuelos y de allí a lo de mis tíos.
—…
—Esperé hasta las once y salimos. Me tomé un colectivo pero como nos seguían me bajé y me subí a un taxi… Por suerte perdí a ese tipo… No sé quién sería…
—¿Y después?
—Tu abuelo se fue a presentar un habeas corpus. Te di de comer allí y nos fuimos a lo de mis tíos. Ahí pasamos el fin de año. ¿No te acordás? Otra vez con lo mismo.
—No.

Son unas estúpidas estúpidas, son unas estúpidas, estúpidas son unas estúpidas estúpidas estúpidas estúpidas
¿Qué me cantan? chupamedias sí claro chupamedias. Bien que cuando la maestra les dice que hagan algo van y lo hacen ¿quién es chupamedias? no me tiene que importar Son unas taradas son unas taradas son unas taradas
taradastaradastaradastaradastaradastaradas
—¿Qué pasó hija? ¿Por qué estás llorando?
—Nada… dejáme…
—No, no, no. ¿Qué pasó?
—…
—¿Te sacaste un cero en la prueba?
—Peor.
—¿Te peleaste con Kari?
—Peor.
—¿Peor que pelearte con Kari?
—…
—Vení. Vení que te abrazo.
—…
—¿Qué pasó?
—Las chicas no me hablan…
—¿Por qué?
—Porque dicen que soy una traga chupamedias de la maestra. Que soy una pedante y que soy mala persona.
—¡Pero hijita! ¡Vos sabés que eso no es cierto!
—…
—¿Nadie te habla? ¿Kari tampoco?
—No, Kari sí. Pero cuando no la ven, porque le dijeron que si la veían hablándome le iban a dejar de hablar a ella también.
—…
—¿Y los varones?
—No, los varones sí me hablan. Hoy jugué a la pelota en todos los recreos. Y Darío me dijo que las chicas son unas
estúpidas que no valen la pena…
—Darío tiene razón. No tenés que ponerte así ¿Lloraste todo el camino?
—…
—No, hija. Tenés que ser fuerte. Cuando vas por la calle tenés que prestar atención. Mañana te voy a ir a buscar y voy a hablar con la maestra.
—¡NO!
—¿….?
—Va a ser peor… Van a decir que no sé defenderme…
—¡Entonces, defendéte!
—¿Y qué hago?
—Hablá con la maestra.
—Van a decir que soy una buchona…
—¡No importa lo que digan! ¡Vos tenés que estar bien! Y si no te hablan, que se joroben ellas. ¡Vos tenés que hacer todo lo posible para estar bien!
—…
—¿Saben lo de tu padre?
—No.
—No lo cuentes.

—Má…
—Mmmmhhh…
—¿Quién secuestró a mi papá?
—¿Te tengo que contestar ahora?
—…
—¿No podés esperar a que termine de bañar a tu hermanita?
—…
—Espera un minuto, hija. No puedo ponerme a hablar de eso así como así.
—¿No podés contestarme mientras la bañás?
—…
—¡MAMÁ! ¡No es justo! ¡Yo tengo que saber!
—Ya termino…
—…
—Ya la estoy secando. Le pongo el pañal, la dejamos jugando sólita y te contesto. Por favor.
—Esperar, esperar ¿qué más tengo que esperar? ahora me siento peor que antes la pitufina es mi media hermana
pero antes ni lo pensaba ella era mi hermanita y punto ni lo pensaba. Ahora estoy afuera me siento afuera, mamá tiene marido otra vez tiene una hija chiquita y yo soy algo que arrastra de antes yo tengo que saber. Tengo que saber porque si no me voy a morir.
—¿Viste? No tardé tanto?
—…
—A tu padre lo secuestró la Triple A.
—¿No fueron los militares? Me habías dicho que fueron militares.
—No. Fue unos meses antes de que subieran los militares. Un hombre, López Rega, formó grupos de militares que se dedicaban a desaparecer gente mientras estuvo Isabel Perón en el poder.
—¿Y por qué a él?
—No fue sólo a él, hija. Fueron miles iguales que él. Todos los que pensábamos distinto estábamos en peligro.
—Bueno, pero por qué a él.
—No sé… Tal vez alguno de sus compañeros de grupo lo delató. O quizás no, quizás estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado.
—¿Vos qué pensás?
—Yo… que alguien tiene que haber dicho que tu padre y los demás se iban a juntar a esa hora, en ese lugar…
—…
—¡Qué sé yo! Tal vez algún día lo sepamos…
—…
—La beba llora, má.
—…¿qué?
—Que la beba llora. Pero dejá. Voy yo.
—…
—Hija…
—…
—Hija, ¿me escuchás? Despertáte…
—Mmmhhh… ¿qué hora es?
—No importa. Tengo que decirte algo.
—Mmmhhh… ¿qué?
—Vos eras todo para nosotros. Tu padre pensaba que merecías un mundo mejor. Por eso luchaba.
—…
—Era eso nada más… Seguí durmiendo.
—…

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