RELATO DE UN NO CASO DE CORONAVIRUS 2019 (COVID-19) EN PRIMERA PERSONA.

José Luis Flores es vecino del barrio Ampliación Poeta Lugones, como dijo Benedetti en La borra del café: “La única interpretación es que el hombre puede ser infinitamente cruel con su semejante. Puede ser cruel sin conocer al prójimo, sin haberle visto el rostro ni haber sostenido su mirada. Puede ser cruel por decisión soberana y autónoma.”

Flores tuvo que luchar contra un enemigo invisible como dice el presidente Alberto Fernández: El prejuicio, la discriminación y el miedo en primera persona.

El pasado miércoles se sentía muy mal: dolor de garganta, vómitos con sangre, diarrea, eran algunas de las dolencias. Incluso tosía todo el tiempo.

El día jueves, al continuar con el mismo malestar llamó al médico. Se hizo presente en su domicilio una ambulancia de Ecco. Los médicos, recomendaron que se dirigiera a una clínica y que no quedara en su domicilio. Primero recomendaron la clínica Aconcagua (Ya que la cubría su obra social) no atendían, luego la clínica Suquía, tampoco atendían por lo que su familia lo llevó al Rawson.

Una vez en el hospital los médicos hicieron el control correspondiente preguntando que tenía, que sentía. Los profesionales indicaron que no tenía los síntomas de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19). Sin embargo, por protocolo, los médicos manifestaron que iban a realizar el hisopado ya que Flores había estado en Uruguay 15 días previos al malestar (Aun sabiendo que en el momento en que regresó de dicho país, el mismo no era considerado de riesgo).

Hicieron radiografías, ecografías, el diagnóstico: Una ulcera (Había vivido una situación complicada, trabajaba en Uruguay, en telecomunicaciones y al regresar en Aduana le retuvieron el auto, aun esta allá, este disgusto sin dudas había afectado a su organismo).

Del diagnóstico al calvario

El día jueves, al regresar del hospital se encontró con algo que no esperaba, que dolió y preocupó aún más que una ulcera (hoy en día en todos los barrios existen grupos de WhatsApp, son una red de contención, muchos publican sobre urgencias, sobre perros perdidos, y en estos días en algunos casos se ha vuelto una compañía durante esta inédita curantenta) en los grupos de WhatsApp del barrio donde vive, comenzaron a decir que había una persona que estaba contagiada de la enfermedad del coronavirus 2019 (covid-19); dieron los datos completos de su domicilio, e indicaron que si no respetaba la cuarentena que por favor fuera denunciado, caso contrario iban a quemar su casa, entre otras cosas.

La noticia como un virus comenzó a propagarse y lo que empezó en el grupo del barrio se viralizó.

Comenzaron a recibir llamadas al teléfono fijo, mensajes. La misma noche del jueves, un familiar fue a la comisaria de Poeta Lugones, ya que estaban asustados y preocupados, para hacer una exposición de lo sucedido. En la comisaria no le recibieron dicha exposición y le indicaron que llamaran por teléfono al 101.

Al regresar al hogar, hicieron dicho llamado y explicaron la situación; les enviaron un patrullero para que controle por la noche, para que estuvieran tranquilos. Esa noche no sucedió nada.

Por la mañana recibió mensajes donde se manifestaba que iban a pintar la casa para marcarla, que la iban a prender fuego, que la policía había estado para ayudarlos a escapar, que les iban a romper el auto, que tenían que irse.

Winder es hermano de José Luis y es conocido, ya que trabaja en una casa de comidas de renombre en el barrio por lo que también comenzó a recibir llamadas, mensajes de todo tipo en las redes sociales. Un acoso que sólo habían podido vislumbrar alguna vez en películas.

No hicieron nada, esperaron, sabían que el resultado iba a ser negativo, pero en tiempos donde se nos pide que seamos solidarios, jamás imaginaron que, si alguien llegara a vivir una situación tal, si llegara a estar enfermo, si llegara a tener esa dolencia, debería pasar por lo que pasaron. El estar marcados, amenazados y para nada acompañados, ni siquiera se animaban a salir a comprar alimento.

Ahora José Luis con el estudio ya hecho, quiere que se sepa, que quede claro que no tiene la enfermedad del coronavirus 2019 (covid-19), para que los dejen en paz, los dejen entender esta realidad que a todos nos aqueja, algo nuevo que nadie ha vivenciado.

Relata, dice, que ha sufrido un daño moral y un perjuicio que lo hará valer sin lugar a dudas, mediante las acciones tendientes a lograr un resarcimiento ejemplar en contra de quien persista con este temperamento.

Por otro lado, tratándose de personas que compartimos socialmente recomienda a sus vecinos tengan a bien revisar su actitud por una cuestión de mejor convivencia.

Si es como dicen que al coronavirus lo vencemos entre todos, al prejuicio también.

El mensaje que quiere viralizar, es para aquellos que estén pasando por esta enfermedad, «Que no están solos, que no todos hacemos a un costado o excluimos a quienes nos necesitan, aun creo que estamos los que acompañamos, entendemos, ayudamos, porque si no, por más vacuna que encuentren, si no dejamos de cometer este tipo de actos, todo es en vano».

Por Alejandra Sanchez